18 de May del 2017

El innegable poder de los objetos publicitarios impresos

Los objetos publicitarios son elementos que permiten mantener una comunicación efectiva entre la empresa y los consumidores que los reciben. Estos cobran un poder especial cuando tienen el nombre o el logo impresos en el exterior porque refuerzan la interiorización de la marca y ayudan a sostener una campaña a largo plazo a un bajo coste.

Uno de los factores que influyen en la alta aceptación de estos artículos es el hecho de que son gratuitos. Utilizarlos como un regalo, ya que el usuario no tiene que pagar nada para obtenerlo, es una ventaja increíble que impacta de forma positiva sobre la campaña que se haya creado para impulsar el nombre de la empresa.

Y lo mejor de esta estrategia es que no hay reglas que pongan límites a esta actividad. Regalar un objeto publicitario abre un espacio sincero para agradecerle al cliente su fidelidad, para captar la atención de quienes pueden sentirse atraídos por la firma o para decirles indirectamente que está allí esperando para resolver parte de sus problemas o requerimientos.

 

Por otro lado, rompe con el principal obstáculo que debe superar la publicidad: el espíritu invasivo. Muchas personas no se sienten a gusto con el exceso de anuncios publicitarios, pero con estos objetos no se genera este problema. Forman parte de la vida cotidiana, resuelven una necesidad y cumplen una función.

Los cuatro pilares de los objetos promocionales impresos

Estas herramientas funcionan a la perfección, al estar involucrado en un proyecto comercial integral, sobre todo, si llevan el sello plasmado de la compañía. El posicionamiento de una empresa en el mercado no es tarea sencilla por la elevada competencia, por eso hay que optar por un mecanismo que sea efectivo e impactante.

Frente a este escenario, es importante saber por qué este recurso es el adecuado para el negocio:

·         Relaciones públicas: conservar las alianzas entre las empresas es una pieza clave para fomentar la competitividad, recompensar a los proveedores, compartir publicidad y fortalecer la imagen corporativa.

·         Estimular las ventas: sin duda alguna, es el objetivo básico de esta iniciativa. A veces se utiliza para incentivar al usuario a que compre un producto ofreciéndole algo a cambio.

·         Campañas promocionales: ideal para ofrecerlos en ferias o congresos, donde hay un público objetivo en potencia. Hay que aprovechar ese encuentro con las personas y dar un paso contundente, que no se quede únicamente en el folleto.

·         Comunicaciones internas: como un incentivo o como parte de los implementos que usan para llevar a cabo sus funciones. El objeto cobra vida dentro de las oficinas y genera beneficios a los mismos empleados que luchan por el crecimiento del proyecto.

De acuerdo con el presupuesto del que disponga podrá elegir los obsequios que se acerquen a las expectativas que tenga. De hecho, tiene la oportunidad de seleccionarlos para que se adecúen al espíritu empresarial y causar mayor impresión.